La verdad creo que el asunto no está tan pior. Ahora que lo he pensado bien, S. se pudo haber molestado no tanto por la suscripción en sí, sino más bien por haber utilizado sus datos sin haberle preguntado. Ahí es donde debió haber visto la imposición. Pero ahora creo que no es que la revista en sí le moleste, sino que posiblemente hasta le gusta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario